25 noviembre 2006

Códigos nuevos para nuevos tiempos

Una amiga de la tropa cósmica envió esto y quise compartirlo:


La ciudad no se pasea, se cruza.

Las puertas no se abren, se empujan.

Los amigos no se encuentran, se llaman.

Los besos no se dan, se tiran.

Las manos no se estrechan, se chocan.

Las palabras no se dicen, se declaran.

Las flores no se huelen, se aspiran.

Las sonrisas no se entregan, se ofertan.

Los abrazos no se comparten, se promedian.

Los sueños no se anhelan, se miden.

Las estrellas no se miran, se registran.

Los años no se celebran, se cuentan.

Los libros no se leen, se consultan.

Los pájaros no vuelan, fluctúan.

La vida no se vive, se consume.


Koldo
Rebelión

22 noviembre 2006

Día Internacional del Músico

Hoy se celebra el Día Internacional del Músico, así que aprovecho para felicitar a los colegas de los bares, los matatigres, los académicos, los folclóricos, los empíricos, los guataqueros...

Vaya mi saludo y mi abrazo especial a cada uno de los que conformaron en sus distintas etapas ese amado grupo que dirigí, que tantas satisfacciones me dejó, y en el que nos desarrollamos enormemente: Noche Gaitera. Trataré de que no se me escape ninguno:
Vocalistas:
Arturo, Luis, Natalie, Natasha, Yorlein, Yulmi, Jarol, Iván, Carlos, Federico, César, Capulina y Adrián
Armonía: Nelson, Carlos Daniel, Sergio y Luisana
Percusión: Oswaldo, Yein, Isbert, Álvaro, Eloy, Miguel Ángel (Maderita), Rafaelito, Condorito, Luis Madera, Rodolfo (Melcocha), Indira, Bolivita (Pantro) y Jhonan.
Gracias a todos, hicieron posible uno de los mayores testimonios de éxito en mi vida.

También quiero ofrecer un agradecimiento especial a mis maestros:
A mi familia, escuchadora de música, de buena música, que sembró en mí la inquietud del sonido.
A mi padre, que a los 6 años me hacía tocar el timbal en una mesa, con un vaso por cencerro.
A Héctor Alzualde, estés donde estés, hagas lo que hagas, siempre serás mi primer profesor de música. Los cuatros en nuestras 160 manos y tu mandolina solitaria son inolvidables.
Al matrimonio Goycoechea, quienes dirigieron aquella coral infantil en la que aprendí a diferenciar unas voces de otras.
A Carlos González Oropeza, mi mentor, quien me enseñó a trabajar en grupos, quien me legó la capacidad para conformar corales y estudiantinas, con quien aprendí a leer esos extraños signos sobre el pentagrama.
A Silvio Rodríguez, quien me enseño y me sigue guiando, cada vez que agarro la guitarra.

19 noviembre 2006

Comedia y tragedia...

Ayer se celebró el Día de la Virgen de Chiquinquirá, el día más importante de la famosa Feria de la Chinita, y los marabinos celebraron a más no poder.
En Caracas, se entonaban cantos en conmemoración a la muerte de Danilo Ánderson, fiscal del Ministerio Público brutalmente asesinado.
Ayer, 18 de noviembre, una de mis mejores amigas contrajo matrimonio en una celebración extraordinaria, en la que todos nos divertimos a más no poder.
Mientras ella se casaba, la mujer de otro amigo recogía sus cosas de la casa y lo abandonaba...
Comedia y tragedia en este carrusel... uno nunca sabe cual es la que toca a la puerta ahora mismo. Escuchen: "toc, toc..."

12 noviembre 2006

Omaira Sánchez... nunca más

"Omaira Sánchez era una niña de 13 años, de tez morena, cabello ondulado y rostro angelical, quien atrapada por los escombros que dejó la avalancha, se convirtió en el símbolo de la tragedia de Armero.
Su drama fue descubierto por el socorrista de la Cruz Roja Jairo Enrique Guativonza, en la tarde del jueves 14 de noviembre, casi 20 horas después de que Armero fuera sepultada.
Cuentan quienes vivieron el drama que Omaira quedó atrapada al caer en una alcantarilla cuando trataba de huir con su abuela desde el barrio Santander, donde residía, hacia la parte alta de la localidad, mientras detrás avanzaba la avalancha.
El socorrista, luego de varias horas de trabajo, logró romper una plancha de cemento que la tenía atrapada. Pero el destino de la niña estaba marcado hacia la muerte, pues cuando intentó sacarla, notó que sus piernas estaban atrapadas entre palos, pedazos de ladrillos y cadáveres humanos hundidos entre el lodo.
No fueron suficientes los esfuerzos de Guativonza y otros socorristas que con motobombas trataron de evitar que el agua, que le llegaba al cuello, subiera de nivel y la ahogara. Tampoco el trabajo de varias personas que la alimentaban e hidrataban, mientras los miembros de la Cruz Roja trataban de quitar los obstáculos que la tenían atrapada.
Ante la mirada impotente de periodistas, camarógrafos y fotógrafos que mostraron al mundo su imagen de ternura y que pese a su estado nunca entró en desespero, Omaira murió el sábado 16 de noviembre."
Así reseña Radio Caracol la tragedia de Omaira Sánchez. La verdad es que lo sucedido con Omaira fue un acto de total falta de humanidad. La televisión española pudo transmitir en vivo lo que sucedía con la niña, quien agonizó 60 horas atrapada. García Márquez apuntaba que para que los españoles vieran el drama hacían falta cámaras, microondas, un satélite, y miles de pequeñas piezas de ingeniería que transmitieran las imágenes desde Armero, un punto perdido en la geografía colombiana, hasta los telereceptores al otro lado del Atlántico.
¿No hubo voluntad? Seguro que los socorristas que la acompañaron durante tanto tiempo sí tuvieron toda la voluntad. Pero el Nevado del Ruiz había avisado durante meses lo que iba a ocurrir, y el gobierno colombiano de entonces no hizo nada. A quiens advertían de la tragedia que se avecinaba, se les llamó alarmistas.
Omaira podía salir de su percance con la ayuda de una gran motobomba que sacara el agua del lugar en que se encontraba. Pero los miles de helicópteros, rústicos y demás vehículos sólo transportaban cámaras de TV. La tragedia era en vivo y directo, y las noticias no pueden esperar. Es en esos casos cuando me asqueo de mi carrera, del periodismo; porque no debemos estar por encima de la vida y la muerte; antes, somos humanos.

07 noviembre 2006

15 años, y el muro en la cabeza...

Hace siglos un emperador chino mandó a fabricar en la zona norte del inmenso país un muro también gigantesco, tanto que hasta ahora no hay ninguna otra obra humana visible desde el espacio exterior. La Gran Muralla China fue creada para evitar que las huestes de Mongolia siguiesen avanzando, porque amenazaban seriamente la integridad de la tierra de los mandarines (jo, los pobres no tenían idea de lo que harían los europeos allí, con o sin muro).
Otro muro causó durante años la vergüenza a una parte del mundo: la histórica ciudad de las walkirias, Berlín, se veía partida en dos por una pared que dividió familias, que hizo de una ciudad dos, que representaba, además, la división entre los hombres de cada lado del mundo. Había un enclave capitalista en el mundo comunista, y debía estar aislado. ¡Cuánto miedo, Dios mío!...
Un buen día de noviembre, hace 15 años, el pueblo berlinés, de lado y lado, apareció junto al muro, y como detener amores es pretender parar el universo, fue imposible evitar la caída del Muro de Berlín, síntoma de otros desastres que ocurrirían en el sistema del campo comunista, hasta desmantelarlo.
Hoy, en pleno siglo XXI, dos aliados levantan sendos muros: Israel separó "su Jerusalem" del Jerusalem palestino, separa a Gaza del resto de Asia, y separa a hebreos y musulmanes más allá de la ideología y la religión. Pero claro, esos son unos fundamentalistas del Medio Oriente...
Hoy, en pleno siglo XXI, Estados Unidos levanta un muro para evitar la invasión mexicana. Reiría Emiliano Zapata; reiría Pancho Villa, al ver el temor que le tienen los cabrones a su pueblo.
Los que se llaman a sí mismos por civilizados, tecnológicos, libres, justos; los yanquis, levantan un muro más grande que el de Berlín, más efectivo, y quizá más grande que la Muralla China. Levantan otro signo de oprobio, un muro que marca la diferencia entre los civilizados y los "indios esos", entre los incluidos y los excluidos...
Hace 15 años acabó un muro... hoy se levantan dos.

02 noviembre 2006

Pájaros muertos

La Universidad Central de Venezuela, con sus jardines y, sobre todo, con su Jardín Botánico, es uno de los espacios de Caracas en la que decenas de especies de aves encuentran refugio. Un bosquecillo en medio de tanto humo y edificios.
Me disculparán, porque hoy no es día inteligente y no sé ir más allá, pero debo hacerme eco de esta imagen que tanto me ha impactado, y si al menos un ucevista las ve, si al menos a una persona le duele, entonces creo que mi misión quedará cumplida.
Este es el resultado del esfuerzo de alguien -muy sensible, por cierto- que se tomó la tarea de recoger a los pajarillos muertos y efectuar su denuncia dolorosa. Yo apenas atino a hacerme eco de ello y coloco la foto. Más de 20 animalitos muertos por ingerir vaya usted a saber qué veneno, de los tantos que hemos inventado.


Me duelen esos pajarillos muertos. Me duele la estupidez humana y me duele también que el bienintencionado que hizo esta obra, este pequeño panteón, también debe acudir a un sepelio. La otra muerte está en el papel a la izquierda, cuyo mensaje hace ruido en la universidad como un elefante en una cristalería. Autoridades de la UCV, por favor, escojan mejor los insepticidas, y procuren un diccionario para el buen mortal.

 
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