12 julio 2007

Ruido

Mis padres vivían encima de una discoteca
todas las noches iban a quejarse
-los de la discoteca-
por que hacían mucho ruido...

Joaquín Sabina


Claro, desde ese punto de vista el ruido es muy gracioso. Diría el mismo Sabina que es "de puta madre" la ocurrencia de que sus padres fuesen tan activos y molestasen a los tíos de la discoteca. Pero no es el caso: me voy a referir al ruido que nos persigue en el entorno urbano y que rara vez nos deja descansar.
Hilando fino, comentaré la anécdota de hoy. Me sentía mal en la oficina; buscaba la huída y la hora del almuerzo me dió la excusa necesaria para relajarme un poco. Hoy fue día de mudanza y había muchísima tensión entre los compañeros.
Lo cierto es que me fui a comer, y me busqué un local que me agrada frecuentar. La mesa en la que me senté parecía un lugar bueno para ver a la gente, disfrutar del almuerzo sin novedades y distraerme un poco de tanta presión.

Un par de éstos, que se usan en los aeropuertos, tendré que comprar


La música suele ser buena compañera, pero no es secreto para quienes leen este blog y para quienes me conocen, que soy enemigo a morir de esa forma de ruido a la que han dado en grabar y llamar reaggetón. Ojo, cada quien tiene derecho a sus preferencias musicales, pero creo que hay espacios en los que debe haber un mínimo de respeto hacia los demás.
El segundo elemento son los /%(/&)(/& celulares que tienen opción para reproducir música. tres comensales vecinos decidieron acompañar su almuerzo con una buena tanda de "canciones" repletas de palabras obscenas, insultos y las lindezas del estilo. ¿No podían escuchar eso sólo ellos? ¿Cómo es que nadie en el restaurante les llamó la atención? ¿Qué pasaría si me llevo un radio portátil y esparzo a los cuatro vientos una selección bien pachangosa del genial Héctor Lavoe?
La pregunta clave es: ¿cómo hemos llegado a ignorar tanto a los demás que ni siquiera respetamos un espacio privado en el que se va a comer? El ruido es normal en los restaurantes, la conversación de la gente, las risas; pero eso forma parte del paisaje normal en ese entorno; pero unos tipos escuchando bulla (la que sea) a todo trapo, me parece, cuando menos chocante.
Esto se enlaza, claro, con aquella vez en que me quejaba de la falta de educación de la gente en este mismo blog... yo creo que ya es suficiente con el ruido de los buhoneros, los vendedores de CD, los celulares propios y ajenos, la radio vallenatera del transporte público, corneteos, taladros y subsiguientes etcéteras. Creo que nos hace falta respetar el espacio de los demás, y eso se aprende en la casa.
Por cierto, llegué a casa... ¡qué paz!.


09 julio 2007

Niche

A veces llega un pana, con una foto que transgrede las normas. Perfectamente fabricada en photoshop; sí, un acto quirúrgico que poco tiene que ver con el pintor que antaño mezclaba tintas en una cazuela de madera...



Pero el resultado se impone; cuando las creaciones son buenas no importa mucho el procedimiento, la teconología o el instrumento; lo que importa en este caso es que es una gran obra; al menos así lo parece, y agradezco a Héctor Noriega por permitirme publicarla en este blog.

¿Es un hada negra o es una mariposa con cuerpo de ébano? ¿la atrapó con una malla, o en el mismo papel que ahora, arrugado le sirve de soporte?... y por cierto ¿quién cree en hadas negras?
 
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