24 junio 2008

La nueva etapa

Caracas... me viste nacer, y aún me acobijo bajo tu majestuosa montaña, no sin esfuerzo. Años pasé en los valles vecinos, recordándote desde el Tuy, allá donde la diablada juega en tonos rojizos cada Corpus Christi, o luego desde el Pacairigua, comarca del San Pedro y "la rica conserva 'e cidra".
Pero sigo unido, indivisiblemente, a tu Guaraira Ripano, y ahora en un espacio propio.


La protagonista de esta aventura es Martha; responsable de esta fe, de esta creencia: el caso es que finalmente, tras mucho tiempo de espera, Martha y yo hemos logrado acomodarnos en un nuevo apartamento, en Caracas, que estamos comprando con esfuerzo y dedicación.

El apartamento es pequeñito, 50 metros cuadrados y ya... pero está bien distribuido y tiene dos habitaciones. Esperamos poder recibir a las visitas pronto; por ahora, sólo lo conocen mi madre, mi primo (el que está comiendo abajo, esa fue nuestra primera cena), y un par de amigos.


Una linda sorpresa me la dio Martha hace unos pocos días, cuando al abrir el scrabble -juego que me encanta-, me encontré con un lindo mensaje en él.



La libertad de estar en casa no tiene precio, y lo estamos constatando. Todo lo demás sí que lo tiene: nevera, pintura, comida, cubiertos, platos... todo, pues... afortunadamente ya cada uno tenía sus propias cosas y lo que hicimos fue meterlo todo en la misma casa.
Este nuevo intento de vivir a cuatro manos es prueba de una gran ilusión, de la fe y el amor que me inspira mi compañera, y de la certeza de la felicidad junto a ella. Ahí vamos...
 
Eduardo Parra Istúriz | Diseñado por Techtrends | © 2007-2008 Derechos reservados