12 enero 2010

El qué y el cómo: mecanismo de autodestrucción bolivariana

Anteayer, ese inteligentísimo diplomático que es Roy Chaderton manifestaba en un escrito su temor de que pudieran perderse las elecciones parlamentarias de septiembre, esgrimiendo tales argumentos que uno no tiene objeción alguna.

Antes, con mayor vehemencia, planteaba Heinz Dieterich cómo la vocación autodestructiva del gobierno cobraba fuerza rápidamente e iba a determinar, en septiembre, la conformación de una Asamblea Nacional muy distinta a la de hoy, con el grupo rojo en minoría, y abriendo la puerta a un revocatorio del mandato presidencial.

Un pensador de muchos menos quilates como este servidor, comenta desde hace años con sus amigos, familiares, o con la gente en la calle, que el peor enemigo del Gobierno Bolivariano no es esa oposición imbécil y por lo mismo incapaz que ya hemos visto actuar erráticamente durante 10 años, hundida en tantos fracasos como intento; no: el enemigo está adentro, y es la falta de planificación generalizada, y la imbecilidad un importante grupo de dirigentes propios.

Los primeros acontecimientos de 2010 confirman la hipótesis, y para eso basta analizar estos casos, aclarando que el problema no es el qué, sino el cómo:


Ley para la Protección de la Fauna Doméstica libre y en cautiverio:


El qué: Esta es una ley que intenta regular la tenencia de mascotas. Uno de los puntos más álgidos de su texto es la prohibición de mantener perros de raza pitbull, por su fama de violentos y alta peligrosidad para los seres humanos. Desde el 4 de enero de 2010, debido a la publicación de esta Ley en Gaceta Oficial, quienes tengan a estos animales deben mantenerlos dentro de casa, y a partir de 2014, no será permitida la tenencia de esta mascota. ¿Será que creen que duran 4 años y se mueren?

Hermoso ejemplar de pitbull. En casa tuvimos uno y era muy, muy cariñoso.

El núcleo de la cuestión es que esos perros, así como los rottwailer y un par de razas más, son muy fuertes e impresionantes en la lucha, razón por la que algunos canallas los usan para espectáculos sangrientos, haciéndolos pelear hasta que están malheridos o a veces muertos. Una versión cuadrúpeda y a dentelladas de la tradicionales y crueles peleas de gallos.

El cómo: La promulgación de una ley que prohibe a estos animales es equivalente a la historia del cornudo que bota el sofá, por ser éste el lugar en el que su consorte se dedicaba a adornarle la cabeza. El problema de los pitbull, rottwailer o cualquier raza canina de pelea, no reside en los animales -seres inocentes- sino en quienes los usan para tales fines. Esto refleja una increíble incapacidad de parte del Estado para discernir entre la prevención del delito y la eliminación del objeto. Es como si se prohibieran las carteras para evitar que proliferen los carteristas.

Pero además, hilando fino, habría que preguntarse por qué el gobierno no prohibe las corridas de toros, último remanente del coliseo romano, espectáculo sangriento y desigual en el que miles de hombres y mujeres gritan, vociferan, rodean en un circo a un animal solitario, que debe enfrentar a un conjunto de personas y armamentos diseñados para debilitarlo lentamente, desangrarlo, picarlo, banderillarlo, y finalmente atravesarle el corazón. Lo que pasa es que como este negocio es legal, produce beneficios para unos pocos capitalistas dueños de ese ganado. Y para quienes ayudan a que en ninguna ley se mencione la masacre taurina.

Esto sí es crueldad. En esta ocasión perdió la partida el caballo.
En estos casos al toro lo "indultan", como si hubiese sido culpable de algo y se le perdonase.



El precio del dólar


El qué: Para nadie es secreto que el dólar se mantuvo congelado durante más de 5 años en Bs.F. 2,15; hasta este viernes, cuando el gobierno nacional estableció un sistema de cambio dual en el que algunos productos importados, los más necesarios sin duda, se comprarán con dólares a 2,60; mientras que los productos superfluos se comprarán con dólares a 4,30.

Al mismo tiempo, el control de divisas limita cada vez más el acceso a dólares o euros, en cumplimiento de medidas que debían proteger nuestra economía de experiencias traumáticas como la vivida durante el sabotaje y paro de 2002, cuando la banca decidió sacar las divisas del país, generando una tremenda inflación, completamente artificial.

Ya subió el precio. ¿Se modificarán los cupos?

Ciertamente, la combinación de esos dos factores hizo que la brecha entre el dólar oficial y el dólar negro fuese enorme: por lo general el segundo triplicaba en precio al cambio oficial, y una medida como esta contribuye en mediano y largo plazo a la recuperación de las exportaciones.
El cómo: Pero hay un detalle importantísimo. Hace más de un año estalló en EE.UU. una crisis económica de enormes dimensiones que afectó a todas las economías, menos a la nuestra, que había logrado sobrevivir a la remezón sin mayores consecuencias, debido a las previsiones del gobierno. Así nos lo hizo saber el presidente Chávez en muchas ocasiones: "la crisis no nos ha tocado ni un pelo".

Y efectivamente, parecía no habernos tocado un pelo. Hasta el viernes 8 de enero. De sopetón, el dólar sufría un aumento del 100% para determinados (pero numerosos) rubros, garantizándonos una inflación de dos cifras para este año. ¿Por qué se tomó una medida necesaria para la economía con tanto atraso? Si se hubiese hecho en el marco de la crisis económica mundial, ni los chavistas ni los opositores hubiesen tenido argumentos para negar una devaluación de tal calibre. Hoy, en el marco de la recuperación de los precios del petróleo, es un acto de violencia directa contra el bolsillo del venezolano común.

El pomo del frasco lo pone una idea manifiesta durante el programa La Hojilla: a Mario Silva (conductor del programa) y Eduardo Samán (Ministro del P.P. para el Comercio), se les ocurre formar un batallón de 100 mil mujeres que funjan como fiscales del Seniat ad honorem, para vigilar que no haya especulación.

La ministra María León (Asuntos de la Mujer e Igualdad de Género) fue rápida: en menos de 10 minutos estaba al teléfono, llamando al programa, y diciendo que ella contaba no con 100, sino con 200 mil mujeres para esa tarea... mmmhhh... ¿ad honorem? habrá que verlo.


Racionamiento eléctrico:

El qué: Cerca del 90% de la electricidad que se consume en Venezuela se produce en plantas hidroeléctricas. En un país que nunca ha sabido ahorrar y que atraviesa una de las peores sequías en mucho tiempo, la producción de electricidad está seriamente comprometida y el racionamiento es necesario. Hasta ahí todo es comprensible e inevitable. O ahorramos electricidad, o el país colapsaría por falta de electricidad.

La represa del Guri en estado de abundancia hídrica. Hoy esas compuertas están cerradas.

El presidente Chávez anunció la medida con mucha antelación, en septiembre de 2009, e incluso en aquel momento reconoció que parte de las fallas se debían a la deficiente planificación del sector eléctrico, actitud que aplaudimos y consideramos la más responsable que dirigente alguno pueda tomar. Hay que recordar que el discurso histórico en el que el soldado Hugo Chávez se ganó al pueblo fue el del 4 de febrero de 1992, cuando reconoció sus responsabilidades, sin olvidar su "por ahora". Esa es una actitud con la que el soldado llegó a presidente.

El cómo: La ejecución de la medida no llegó, hasta hoy, martes 12 de enero. Se anuncia a las 3:00 de la tarde que el plan de racionamiento comenzará el miércoles 13 a las 12 de la noche. En ese momento dijomos "¡Coño, en 9 horas!". Ahorita, mientras escribo esto, me quedan 20 minutos para terminar de escribir y publicar.

Yo tengo en casa pocas cosas que me preocupen por la falta de luz: una nevera y mi PC, que con un poquito de suerte apagaré antes del corte. Pero... ¿y el pescadero de la esquina? ¿y el frigorífico de dos cuadras más allá? Si el racionamiento durará hasta mayo, ¿por qué no darle a la gente una semana para enterarse de cuándo es su turno? en vez de comenzar este miércoles, se podía arrancar el 20, y así no hubiese una avalancha de gente intentando entrar en la página web de la Electricidad de Caracas, Cadafe, Corpoelec, etc... obviamente esas páginas colapsaron y están fuera de línea. El teléfono de consulta, obviamente está ocupado. Pero coño, ¿nadie pensó que cerca de 7 millones de personas iban a consultar su horario al mismo tiempo? ¿nadie previó esto?

Como a las 5 de la tarde conseguimos un manual de Corpoelec que establece los horarios de corte en cada zona. Para eso se dividió al país en 6 grupos, que se quedarán sin luz durante 4 horas de cada 48. Bien, nos parece razonable y se logra un importante ahorro. Pero la zonificación es tan complicada que el manual tiene 41 páginas.

Buscamos el edificio del ministerio en que trabajamos. No sabemos en qué bloque quedó, así que puede ser -puede ser- que mañana a las 12 del mediodía se vaya la luz y no podamos seguir trabajando.

Busqué la parroquia y urbanización en que vivo. Aparece en 4 bloques y no sé a cual de ellos está asignado este edificio en particular. De modo que si no se va la luz en 15 minutos, ¿será para mañana? ¿a qué hora? Pues nada; no sabemos.

Si se hubiese planificado iniciar el racionamiento una semana más tarde, el panorama cambia radicalmente: durante esta semana de gracia, se podía colocar una buena campaña informativa en los medios para que cada quien tuviese dónde averiguar su turno. Así las consultas en la web, y al teléfono, se reducirían drásticamente. Pero no. La improvisación manda y parece que el gobierno estuviese tomado por un impulso medalaganístico que ni siquiera sus propios voceros controlan.

Y no hemos hablado de los cortes de agua, que también molestan.

O sea:

En resumidas cuentas, que el gobierno pretende ganar las elecciones de septiembre, pero al mismo tiempo toma decisiones a destiempo, improvisando, sin pensarlo demasiado; y eso se paga en votos.

El último apuro en tiempo electoral fue la campaña de la enmienda constitucional. Es la única elección que hemos perdido en 11 años. Pero como ya comenté en otro escrito, en este mismo blog, la lección no se aprendió.


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P.D.: No estamos en el Bloque A, porque aún hay electricidad en casa y hasta donde me llega la vista desde la ventana, hay luz.


08 enero 2010

Y cosas del Opus Dei

Tomado de el diario La Jornada (México)

Aborto y pedofilia

Arnoldo Kraus





¿Tienen “algo” en común el aborto y la pedofilia? No y sí. No en la realidad. Sí en el lenguaje de los ministros del Papa. El no retrata la vida. El sí es parte de un discurso eclesiástico dogmático. El no distingue dos situaciones distintas. El sí intenta ligar dos problemas que nada tienen en común. El no apela a la razón. El sí a la fe. El no lo escuchan creyentes (en Dios) y no creyentes (en Dios). El sí resume gran parte de la filosofía de las religiones: la fe no requiere de la razón. El embrollo de las religiones actuales es el tiempo y la contumacia de los ministros que ignoran que Dios ha cambiado, que el Dios original no puede ver con buenos ojos lo que sucede en el mundo. Entre el siglo XXI y el advenimiento de los dioses y de las religiones ha pasado mucho tiempo.

El cardenal Antonio Cañizares, quien ocupa un ministerio en la curia del Vaticano, afirmó, cuando reflexionaba acerca de los abusos sexuales y sevicias a menores cometidos en internados católicos en Irlanda entre 1950 y 1980, que “no es comparable lo que haya podido pasar en unos cuantos colegios, con los millones de vidas destruidas por el aborto”. Lo grave de la afirmación de Cañizares es que no sólo es su opinión: su voz y su postura es la del Vaticano y de la Iglesia católica que avala esos razonamientos. De no ser así, algo, además de unas pocas palabras, hubiese ya sucedido contra los abusos perpetrados por algunos miembros del clero católico.

Tras los escándalos y la pena católica por lo sucedido en las manos y en los genitales de religiosos en Estados Unidos, México, Francia, Inglaterra y Australia llega Irlanda. Salvo por la nacionalidad y la religión de los obispos la historia es la misma: abusos impensables contra menores, falta de acción contra los abusadores y ocultamiento de los nombres de los responsables. La complicidad de la jerarquía católica es alarmante. No denunciar y no castigar es sinónimo de aceptación y, ¿por qué no?, al aceptar los hechos se permite que los abusos continúen y, en algunos casos, ¿por qué no?, que se estimulen esos latrocinios. El secretismo de la Iglesia habla de cerrazón, de vergüenza y de conveniencia. La doble moral corre por los pasillos del Vaticano. Ocultan los nombres de sus abusadores y no los condenan. Alaban al siniestro Berlusconi cuando éste apoya al prelado en contra de la decisión médica de permitir que Eluana Englaro muera. En el diccionario del Vaticano la palabra contradicción no existe.

Hace pocos días, la representante para Europa de Catholics for Choice, Elfriede Harth, aseguró que “los obispos sólo protestan por asuntos de la zona pélvica, no por guerras ni por vulneraciones de derechos humanos”, a lo que se deben agregar disparates como la postura de Cañizares. La misma funcionaria de Católicas por el Derecho a Decidir nos recuerda lo que los librepensadores repiten cuando se trata del aborto y cuando se habla de que dentro de la Iglesia han existido otras iglesias. San Agustín afirmaba, por ejemplo, que “el aborto no debe considerarse homicidio porque en los primeros meses no se ha instalado el alma en el cuerpo”, mientras que Santo Tomás “aceptaba que el aborto podría llevarse a cabo hasta los 40 días de gestación si se trataba de un varón y hasta los 90 si era niña, ya que sólo a partir de esas fechas era cuando realmente se había formado el ser humano”.

El argumento del cardenal Cañizares es abominable. Los fetos y los embriones tienen valor y derecho a la vida. Las vidas lastimadas, y en ocasiones destruidas, de los niños abusados y violados que acudían y acuden –el caso mexicano del pederasta Marcial Maciel es muy fresco– a escuelas católicas y que se convirtieron en víctimas de la curia valen menos que las de los embriones. Es también abominable porque la Iglesia financia campañas antiaborto pero no indemniza a las víctimas de sus miembros. ¿Cuándo la verdad?

07 enero 2010

Cosas que la Iglesia no cuenta

Me la he copiado directamente del blog del dibujante Alberto Montt

Está genial.
Duro, simple y directo.

03 enero 2010

La necesaria revolución cultural

Cada vez me va quedando más claro que el proceso revolucionario adolece la ausencia de un factor fundamental; clave vital de cualquier pueblo: conciencia de su identidad cultural.

Los síntomas son, en el terreno real, la presencia de expresiones -en algunos casos pésimas expresiones- de la industria del entretenimiento masivo en eventos que deberían revestir carácter tradicional, organizados por el Gobierno.

Jorge Rodríguez en pleno perreo.

El más reciente, pero no el único, es el rumbón que se armó para despedir el año 2009 en la Plaza Bolívar de Caracas: Chino y Nacho, L¡Squadron y otros reguetoneros, azuzando al perreo frente a la estatua del Libertador. Todo esto bajo la batuta de las autoridades del gobierno revolucionario de Caracas, con Jorge Rodríguez, alcalde del Municipio Bolivariano Libertador, al frente. A él lo pudimos ver en pleno perreo en la tarima, por el canal del Estado, Venezolana de Televisión.

Explicar esto requiere la revisión de varios factores, y trataré de explicarlos uno a uno.

Antecedentes:

Nuestra revolución es respuesta lógica a los años de desarraigo a la que se sometió al pueblo durante tantos años, pero al parecer las motivaciones no están claras ni siquiera para los líderes del gobierno. Tras una etapa de marcado carácter nacionalista durante el gobierno de Pérez Jiménez (1948 - 58), e incluso durante unos 20 años más, la música venezolana reinaba en la radio y la TV del país. Ello era muy especialmente notable en los sectores populares, en donde sólo la salsa osaba disputarle espacios a los artistas de la música tradicional. Era muy común que entre los éxitos de ventas estuviesen Simón Díaz o Rosa Virginia Chacín.

Este arraigo fue mermando en la medida en que el boom petrolero, allá en los '70, hizo efecto en la mentalidad del venezolano al ponerle a mano mayores recursos económicos, y al poner en manos del gobierno la posibilidad de importarlo todo. Se prefirió lo importado a lo nacional en todos los terrenos; nos convertimos en bebedores de whisky, siendo productores de algunos de los mejores rones. Llegamos al extremo de que para hacer un pabellón, el plato nacional, se requería importar arroz, carne y caraotas, porque aquí, con más de 500 mil km2 de tierras fértiles, no se producían tales alimentos.

La música no escapó al tratamiento: de pronto, al mismo tiempo que decaía la salsa, desapareció la música venezolana del "record report", y se incorporó rápidamente el ritmo disco, el merengue dominicano y el pop-rock, que había estado allí, ocupando siempre un par de puestos.

La cosa es que se había logrado el objetivo; en los '80 nadie recordaba a Cecilia Todd, pero todos conocíamos a Michael Jackson, que hizo furor con Thriller. Ojo, no se trata de negar la calidad de las producciones foráneas, sino de ilustrar el desarraigo que se había logrado. Incluso, Luis Herrera Campins tuvo que decretar el 1x1, normativa que obligaba a las radios venezolanas a programar un tema venezolano por cada tema extranjero.

Justo en ese momento, sobrevino el viernes negro. La economía venezolana pagó su tributo ante tanta irresponsabilidad y el dólar se fue a las nubes... entonces regresamos a la música hecha en casa y aparecieron con fuerza Ilan Chester, Yordano, Evio di Marzo, Melissa, Karina, Kiara, Montaner, Sergio Pérez, Colina, etc... pero todos en clave de balada, pop, rock. Ninguno hacía pasajes. Eso duró un rato; casi todos ellos siguen haciendo buena música, pero en esos años desapareció por completo el pasaje, el vals y el merengue venezolano; y sólo la gaita se escuchaba como sobreviviente nacional ante el barrido. Tú FM 92.9 (grupo 1BC, dueños de RCTV) se declaraba "libre de gaita" y se burlaba de nuestras expresiones sin que nadie, excepto los gaiteros, dijese ni pío.

A mediado de los '80 los programas de geografía e historia fueron eliminados del pensum de bachillerato. Los venezolanos no sabían cual era la extensión de su territorio, qué se producía en él; y mucho menos quién había sido el negro Primero o el catire Páez, y claro, Zamora no existía. En 1984 murió Alí Primera.

Paralelamente, la población de origen colombiano ha crecido enormemente y podemos decir con mínimo margen de error, que en Venezuela habitan 4 millones de colombianos, nacionalizados o no como venezolanos. Es el 13% de la población; ellos llevan años cruzando la frontera en procura de un país más pacífico y habitable: en dos platos, aquí están, trabajando junto a nosotros como uno más. El problema no es que ellos estén acá; es qué deciden nuestros medios poner a sonar, y bajo qué mecanismos.

El 30 de octubre de 1989 murió Luis Brito Arocha. Este insigne hombre de medios dirigió durante más de 30 años el programa de TV "Así es mi tierra", en el que se dedicó a difundir las tradiciones venezolanas. No hubo ni un triste homenaje, y las esquelas de los periódicos eran lastimosamente cortas.

Tres años más tarde falleció Rafael Orozco, del Binomio de Oro. Los medios hicieron tal despliegue de homenajes al cantante, que comencé a aborrecerlo después de muerto.

Cuando Chávez llegó al poder, para muchos de nosotros se abría una etapa importante de reivindicación de lo nacional, de reacomodo del país, de recuperación del espacio perdido, y empezamos a trabajar en ello con ahínco. por supuesto, la dura lucha política desvió por completo la atención del sector cultura, aunque los grupos seguían trabajando por una Ley de la Cultura que beneficiase a los trabajadores de esa área.

De pronto habían pasado más de 15 años desde aquellos tiempos, y una generación entera de venezolanos no había escuchado nunca en la radio a Serenata Guayanesa o a Un solo Pueblo. Hay venezolanos que creen que "Woman del Callao" es de Juan Luis Guerra, siendo un criollísimo calipso guayanés.


Revolución y propaganda:

Cuando la guerra mediática se hizo tan cruda que el gobierno cayó durante 47 horas, en abril de 2002, el gobierno entendió que mientras la oposición conrolase los medios, no habría manera efectiva de hacer llegar el mensaje, excepto por boca del megalider, presidente y novio de la madrina, Hugo Chávez; así que habá que buscar fórmulas para democratizar el espacio radial y televisivo.

Aparecen entonces las radios comunitarias, pero el proceso de asignación de señales y frecuencias es tan desordenado y azaroso que muchas radios terminan en manos de la oposición. En otros casos, los responsables de las conseciones no entienden el objetivo de las COMUNITARIAS y lejos de dedicarse a los asuntos de sus comunidades, se dedican a competir con las radios comerciales. Entnces se nos llenaron las radios comunitarias de Jerry Rivera, Jorge Celedón, Shakira, Wisin y Yandel, y etc. Cero espacios para los chamitos de la coral de la escuela del barrio. ¿Los raperos de la esquina? nooooo, esos no salen aquí.
Muy pocas de las sopotocientas radios comunitarias o alternativas han comprendido su papel de fortalecimiento de los planteamientos locales, que necesariamente pasa por la difusión de los aspectos tradicionales de la identidad venezolana.

Pero es que en el gobierno también ocurren desaguisados graves. En la Alcaldía Mayor de Caracas, bajo el mando de Juan Barreto (a quien respeto y aprecio como profesor de la Escuela de Comunicación Social de la UCV, y a quien debo parcialmente la capacidad de analizar esto), se editó un disco en cuya portada aparecían Bolívar y Guaicaipuro. El título: "Los sonidos de Caracas". Cuando ví las canciones, sufrí una gran decepción; el primer tema era "La Gasolina"... ¿dame más gasolina es un sonido de Caracas?...

En esa misma administración, ocurrió un insólito diálogo con la directora de Cultura, en el cual la señora manifestó no conocer música tradicional caraqueña. Al hacerle mención de Los Antaños del Estadium, del merengue rucaneao, de la música cañonera y del pasodoble, se encogió de hombros... y los presentes también. A esa señora no era justo destruirle una ignorancia tan bien cultivada. Pero era la directora de Cultura... de Caracas.


Música revolucionaria:

En algún momento nuestra revolución necesitó de cantores, de gentes que se hicieran cargo de cantarle al pueblo, porque Alí ya no estaba, y aunque sus canciones siguen vigentes, no sólo de Alí vive el Pueblo.

Aparecieron, primero, los del colectivo Lloviznando Cantos, que hacen canciones revolucionarias, reciclan otras de artistas del sur, y que no tienen ni un solo tema en ritmo venezolanos. Seguramente porque el principal compositor de ese colectivo, Wilson Barba, es ecuatoriano. Pero es el comienzo. Además, estos cantores se aparecen en cualquier sitio en el que se les requiera y fortalecen el mensaje en todas partes.

El grupo Madera de nuestros días.

Inmediatamente y para ponerle sabor a la cosa, aparece el grupo Madera, que se afinca en el son para cantar "Uh Ah, Chávez no se va". Cumplen su objetivo, y se convierten en un tremendo elemento propagandístico. Ellos hacen además parranda, fulía y muchos ritmos afrovenezolanos, pero su temática panfletaria y su falta de originalidad musical agotan, así que tampoco son los llamados a generar el discurso necesario.

Con su peculiar estilo, SonTizón hace un excelente trabajo en clave de son, con mezclas de hip hop y una enorme cantidad de elementos urbanos, pero en un lenguaje altisonante que no es el más apropiado para todos los públicos. Ellos hacen un tremendo trabajo desde Ávila TV y se proyectan tremendamente desde esa plataforma. Pero no hacen música tradicional venezolana.

Mucho más acá, en 2007, aparecen varios colectivos que parecen comprender la necesidad de hablarle a la gente en su idioma de orígen. Es así como La Cantera, La Liga, La Gente, y otros tantos, recogen del suelo el cuatro y empiezan a hacer lo que pueden, en lenguaje revolucinario y venezolano.

Creemos que estos muchachos tienen la visión más clara y que harán cosas muy buenas; lamentablemente una de las mejores exponentes de este grupo, Solimar Cadenas, nos abandonó físicamente el 23 de diciembre de 2009, así que sus creaciones quedan para la memoria revolucionaria.

El Gobierno y la música venezolana: tres (fra)casos y un sistema

1)
Sangueo para el regreso: Como Alí es Alí, desde el MinCI a alguien se le ocurrió versionar el Sangueo del regreso, de Alí Primera. Buscaron a no sé cuantos músicos, y montaron el tema en ritmo de rock 'n' roll, aderezado con rap y hip hop. Era doloroso escuchar un canto negroide convertido en ese mezclote desafinado y desnaturalizado. Me recordó a la versión que hizo Ilan Chester del Himno Nacional, en tiempo de balada. Una versión edulcorada que hacía olvidar que el Gloria al Bravo Pueblo es un canto de guerra, una arenga a la batalla. El sangueo también lo es, pero lo convirtieron en producto mediático.

2) Florentino y El Diablo:
tras ese gesto, decidieron revolver más la tortilla. hicieron una versión en RAP del famoso joropo Florentino y El Diablo, obra máxima del contrapunteo venezolano. Trayendo a escenas urbanas el duelo, poniéndole voces femeninas que no cantan, sino que hablan, desnaturalizaron un tema que hace referencia directa a la mayor hazaña del general Zamora, la Batalla de Santa Inés. Señores, el rap es el rap y el joropo es el joropo. Si quiere hacer mezclas, bienvenidas sean, pero respeten a Florentino, o a El Diablo; y en última instancia, traten de ver si hay coherencia cuando se habla del espinito llanero y al fondo tienes un barrio caraqueño.

3) Los colombovenezolanos:
con el acuerdo entre los yanquis y Colombia, las bases de guerra estadounidenses son un hecho en el territorio vecino, así que el Gobierno decició emprender una campaña de fortalecimiento de la amistad entre nuestros pueblos. Excelente iniciativa. Con música y letra de Gustavo Arreaza, se produjo el videoclip de un tema que exaltaba la hermandad "porque todos somos colombovenezolanos". El video se divide en una parte colombiana y otra venezolana.
Los compas colombianos -que lamentablemente fallecieron en un accidente terrible tras grabar el video- usaron todos los íconos de la colombianidad: sombrero, pantalón remangao, acordeón, ritmo de cumbia.
En cambio, caundo le toca el turno a Venezuela, aparece Cacayara, el vocalista de Dame Pa Matala, rapeando. Y uno se pregunta ¿y el liquiliqui? ¿y el cuatrico? ¿y las maracas?...
¿A eso juegan nuestros medios revolucionarios? ¿a convertirnos en un país de hiphopseros y raperos?


Sistema de Orquestas Nacionales y Misión Música:
Es curioso, muy curioso, que la oposición no ataque a este sistema. para nosotros el sistema. Se trata de un tremendo proyecto, muy bien organizado por el maestro José Antonio Abreu, quien fue diputado en el antiguo congreso, Ministro de Cultura y director del Conac durante los años '80 y '90. ¡Epa! ¿era ministro de la cuarta república? ¿pero no fue en esas décadas que se abandonó a la música venezolana? ¿no era en esa época que el 90% del presupuesto del Conac se quedaba en Caracas? ¿no era en esa etapa que el 70% se iba en el Maccsi (en manos de Sofía Imber), El Complejo Cultural Teresa Carreño y el Ateneo de Caracas (Carmen Ramia)?...

Pero revisemos el sistema. Se trata de un trabajo de acción social que incorpora a niños y jóvenes poniéndolos en contacto con la música; atiende a cerca de 250 mil personas en todo el país, de modo que se ha masificado la enseñanza musical en Venezuela. Plácido Domingo lloró al escuchar a los muchachos del sistema. Muy bien. Pero el sistema consume cerca del 35% del presupuesto del Ministerio de las Comunas, y no enseña música venezolana. El máximo exponente del sistema, gustavo Dudamel, considerado el músico insignia del país, por su proyección internacional, es un maravilloso Director de Orquesta que no sabe tocar cuatro.

Hemos masificado la enseñanza de la música europea a los niños de Venezuela, el músico insignia venezolano no toca cuatro. Y eso cuesta el 35% del presupuesto de un ministerio.

2009, el año terrible

Para quienes defendemos los valores culturales de Venezuela, el pasado año fue particularmente difícil. La crisis del capitalismo afectó a todo el mundo y por consiguiente, comenzando 2009 el gobierno decidió suprimir los gastos suntuarios, medida sensata y necesaria para la salud financiera de la nación.

El problema es que cuando se definió qué era gasto suntuario y qué no, se determinó entre otras cosas que la publicidad, los eventos festivos y otras cosas, son gastos suntuario y para poder aprobar su consumo se requiere el concurso del vicepresidente de la República. Entre los gastos suntuarios entró también la contratación de músicos. Eso repercutió inmediatamente de forma negativa sobre este gremio, pero muy especialmente sobre aquellos músicos que se identifican con la revolución.

Sin embargo, la realidad es que en muchos eventos del año 2009 vimos cómo se contrató a artistas nacionales e importados de distintas tendencias, pero prácticamente ninguno que hiciese música tradicional venezolana. Parece que sólo esos son gasto suntuario.

Durante la semana aniversaria de Caracas, en julio, la presión del sector cultural logró que se suspendiera una fiesta con Jorge Celedón y Don Omar. ¿Esa es la música para celebrar el cumpleaños de Caracas? ¿Todavía está la misma directora allí?

En el evento correspondiente al aniversario de Alí Primera, la actitud de los organizadores generó el descontento de los músicos venezolanos que se suponía debían tocar ese día, y que terminaron retirándose, ¡incluyendo a los hijos de Alí!

Se privilegió a Residente Calle 13 y mientras el boricua describía cómo le jurungaría los intestinos a las mujeres, la imagen de Alí Primera estaba al fondo, seguramente llorando la imbecilidad de los funcionarios que, dentro de un gobierno revolucionario como el de Chávez, le ofreciesen tan grotesco homenaje.

La lección no fue aprendida, me dice un buen amigo, y ni siquiera por causa de la muerte de Solimar Cadenas se consideró a los músicos venezolanos para el fin de año caraqueño. Ni siquiera los dos eventos anteriores y las certeras críticas que se le hicieron llevaron al alcalde a la reflexión acerca de lo que se estaba cocinando, y tampoco sirvieron para que al menos se negase a ponerse a perrear en el escenario.

Al margen de toda consideración estética, ¿cuánto le cuesta al gobierno todo eso?


El país cuenta con un enorme recurso musical (sin contar con las otras áreas de la tradición) : más de 100 ritmos exclusivos de Venezuela, miles y miles de buenos músicos, extraordinarios cultores VIVOS. Investigadores a granel, gente dispuesta a difundir sus valores sin cobrar un céntimo. Y a ellos se les sigue manteniendo en el olvido. Sólo el Centro de Arte La Estancia los rescata de vez en cuando. El Centro de la Diversidad Cultural le paga pequeñas sumas a algunos becados, y eventualmente los contrata para presentarlos. Pero esos son planteamientos aislados en medio de una revolución que sigue leyendo a Marx, al Che, a Gramsci, sin comprenderlos y sin darse cuenta de que responden a sus particulares contextos. Son influencias válidas y necesarias; pero no nuestras raíces.

Mientras tanto, allí siguen, latentes, esperando a ser convocadas, las verdaderas raíces. Ellas están allí, en donde menos se ha buscado, a pesar de que Nazoa indicó el camino: en los poderes creadores del pueblo.



Nota final: Suscribo lo planteado por Luigino Bracci y recomiendo la lectura de sus reflexiones acerca de este tema. Ideas para que nuestros alcaldes, en vez de bailar reggaeton en la Plaza Bolívar, nos ayuden con el Socialismo
 
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